El ingreso al RIGI del Gasoducto San Matías
La inversión supera los US$ 1.300 millones y permitirá abastecer los futuros proyectos de exportación de GNL desde el Golfo San Matías.
El Gobierno nacional aprobó la incorporación del Gasoducto San Matías al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), una decisión que habilita el desarrollo de una de las obras energéticas más importantes vinculadas a Vaca Muerta y al futuro negocio exportador del gas natural licuado (GNL).
La iniciativa contempla una inversión de 1.300 millones de dólares para construir un ducto de 472,5 kilómetros que conectará Tratayén, en Neuquén, con San Antonio Oeste, en Río Negro. El objetivo será transportar gas desde la formación no convencional hasta la costa atlántica, donde será procesado para su exportación a mercados internacionales.
El anuncio fue realizado por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien destacó que el proyecto permitirá generar exportaciones cercanas a los 2.500 millones de dólares anuales una vez que entre en funcionamiento.
La obra clave para exportar gas neuquino
El Gasoducto San Matías será desarrollado por San Matías Pipeline y forma parte del esquema exportador impulsado por Southern Energy, el consorcio integrado por YPF, Pan American Energy, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG.
La infraestructura tendrá una capacidad de transporte cercana a los 28 millones de metros cúbicos diarios y estará destinada exclusivamente a abastecer los proyectos de licuefacción que se instalarán en el Golfo San Matías.
El ducto utilizará cañerías de acero al carbono de 36 pulgadas de diámetro y recorrerá principalmente territorio rionegrino, en gran parte paralelo al trazado del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), actualmente en construcción.
La estrategia busca concentrar la infraestructura energética en corredores ya definidos para minimizar nuevas intervenciones territoriales.
Dos buques de licuefacción frente a la costa
El proyecto exportador contempla la instalación de dos unidades flotantes de producción de GNL.
Se trata de los buques Hilli Episeyo y MKII, que tendrán capacidades estimadas de producción de 2,4 y 3,5 millones de toneladas anuales respectivamente.
Estas embarcaciones recibirán el gas proveniente de Vaca Muerta, lo transformarán en gas natural licuado y lo cargarán para su exportación hacia distintos mercados internacionales.
La iniciativa representa uno de los pasos más importantes para convertir a Argentina en un exportador relevante de GNL durante la próxima década.
Allen tendrá una planta compresora estratégica
Entre las obras complementarias previstas figura una planta compresora en Allen, que permitirá aumentar la presión del sistema para garantizar el transporte del gas hasta la costa atlántica.
La instalación contará con tres equipos impulsados por turbinas a gas y tendrá capacidad para elevar la presión hasta los niveles requeridos para el funcionamiento eficiente del ducto.
Además, se construirán estaciones de medición, válvulas de seccionamiento y distintos sistemas de control destinados a garantizar la seguridad operativa de toda la infraestructura.
En San Antonio Oeste se instalará una estación de transferencia desde donde el gas pasará a las instalaciones de Southern Energy para su procesamiento.
Más de 1.500 empleos y dos años de obra
Según el cronograma previsto, la construcción demandará aproximadamente 24 meses.
Las obras comenzarían durante 2026 y finalizarían en 2028, con una demanda estimada de unos 1.500 trabajadores durante la etapa de construcción.
Una vez operativo, el Gasoducto San Matías se transformará en una pieza central para monetizar el crecimiento de la producción de Vaca Muerta, permitiendo que parte del gas neuquino llegue a mercados internacionales a través de la exportación de GNL.
La aprobación dentro del RIGI representa además uno de los mayores proyectos energéticos avalados hasta el momento por el régimen de promoción de inversiones impulsado por el Gobierno nacional.

