Nuevas oportunidades para las Estaciones de Servicio en las rutas nacionales
La tercera etapa de la Red Federal de Concesiones habilita a los operadores privados a desarrollar explotaciones comerciales complementarias, entre ellas áreas de servicio y estaciones de expendio de combustibles.
La nueva etapa de concesiones de rutas nacionales incorpora una posibilidad que puede tener impacto directo sobre el negocio de las Estaciones de Servicio: el desarrollo de áreas de servicio y puntos de expendio de combustibles dentro de los corredores concesionados.
La definición quedó contemplada en la documentación de la Red Federal de Concesiones – Etapa III, cuya adjudicación fue formalizada por el Ministerio de Economía mediante la Resolución 1379/2026 publicada en el Boletín Oficial. El proceso comprende ocho tramos (Centro, Centro Norte, Mesopotámico, Noroeste, Litoral, Noreste, Chaco-Santa Fe y Cuyo), que, en conjunto suman más de 3.900 kilómetros de rutas nacionales.
El esquema no se limita al mantenimiento de las rutas y al cobro del peaje. El objeto de las concesiones incluye también la posibilidad de realizar “explotaciones complementarias o colaterales” destinadas a generar ingresos adicionales. Dentro de ese universo aparecen expresamente las áreas de servicio, las estaciones de expendio de combustibles, los locales comerciales y gastronómicos y los estacionamientos.

Preocupa el deterioro de las rutas por su impacto en el abastecimiento de combustibles a las Estaciones de Servicio
Un diputado presentó dos proyectos para reclamar la continuidad de las inversiones en la red vial nacional. Advirtió que el estado de los caminos impacta directamente sobre la logística de los camiones que suministran a las expendedoras.
La inclusión de estos negocios modifica el potencial económico de los corredores. Para las empresas concesionarias, las Estaciones de Servicio pueden convertirse en una fuente adicional de ingresos y, al mismo tiempo, en un componente de la infraestructura destinada a mejorar la atención de quienes utilizan las rutas.
El alcance es amplio. La Etapa III comprende los tramos Centro, Centro Norte, Mesopotámico, Noroeste, Litoral, Noreste, Chaco-Santa Fe y Cuyo, que entre todos atraviesan 11 provincias.
La posibilidad de instalar estaciones no significa, sin embargo, que cada concesionario pueda construirlas automáticamente en cualquier punto de la traza. Se trata de actividades complementarias sujetas a las condiciones del contrato de concesión, a las autorizaciones que correspondan y a la normativa específica que regula la instalación y operación de una Estación de Servicio.
El atractivo para el sector radica precisamente en que la nueva estructura contractual contempla de manera expresa el expendio de combustibles como una actividad posible dentro de los corredores. Esto puede favorecer el desarrollo de nuevos puntos de abastecimiento allí donde exista una demanda suficiente y donde las condiciones de seguridad vial, accesibilidad y factibilidad económica lo permitan.
La adjudicación de la Etapa III ya fue definida. El Tramo Mesopotámico fue otorgado a IEB Construcciones S.A. y Trading MRG S.A.U. por un plazo de 20 años, mientras que los otros siete corredores quedaron distribuidos entre distintos consorcios y empresas.
El modelo también contempla que estas actividades puedan realizarse directamente por la concesionaria o mediante terceros. Esto abre un escenario en el que petroleras, operadores independientes, inversores y empresas especializadas podrían participar de futuros proyectos mediante acuerdos comerciales con los responsables de cada corredor.

El cierre de Vialidad Nacional no alterará las habilitaciones de Estaciones de Servicio en rutas
Especialistas aseguran que las provincias y municipios siguen siendo los únicos responsables de los controles y permisos. Pero advierten que el abandono de la red vial puede afectar la actividad en las bocas de expendio ruteras.
La oportunidad no se limita al combustible tradicional. Aunque los pliegos contemplan específicamente las estaciones de expendio de combustibles, el desarrollo de nuevos corredores de servicios también podría acompañar la evolución de la movilidad y de las necesidades del transporte de cargas, pasajeros y vehículos particulares.
La Red Federal de Concesiones prevé avanzar hacia un sistema de gestión privada de más de 9.000 kilómetros de rutas nacionales cuando se completen todas sus etapas. En ese contexto, las áreas de servicio podrían adquirir un papel cada vez más relevante como parte de la infraestructura comercial de los corredores.

