Mercuria tomó el control de las estaciones de servicio de Shell
- Mercuria completó la adquisición de Raízen por US$ 1.420 millones.
- Incluye 894 estaciones y la refinería de Dock Sud.
Raízen completó la venta de sus operaciones de refinación y comercialización de combustibles en la Argentina a Mercuria Energy Group por un valor económico total de US$ 1.420 millones. La transferencia comprende la red de 894 estaciones de servicio Shell, la refinería de Dock Sud y otros activos vinculados al negocio local.
La operación había sido anunciada a comienzos de junio y terminó de cerrarse este 1° de septiembre, luego de que se cumplieran las condiciones previstas en el acuerdo, incluidas las autorizaciones regulatorias correspondientes.
Los compradores son Latam Downstream Holdings y Silver Projects I, dos sociedades controladas por Mercuria, que adquirió el 100% de Raizen. El grupo suizo es socio en la Argentina del empresario José Luis Manzano, uno de los accionistas de Edenor junto con Daniel Vila y Mauricio Filiberti, cuyo plan es ingresar a este negocio con la distribuidora eléctrica.
El monto de US$ 1.420 millones incluye un pago en efectivo y la asunción por parte del comprador de la deuda de Raízen Argentina. El precio definitivo todavía podrá recibir los ajustes habituales posteriores al cierre, de acuerdo con los estados financieros de la compañía transferida.
Además de las estaciones de servicio y la refinería bonaerense, la venta incluye una planta de lubricantes en la Ciudad de Buenos Aires, dos aeroplantas ubicadas en Ezeiza y Aeroparque y terminales de combustibles en Arroyo Seco y Santa Fe.
En los primeros siete meses del año, y según información de la consultora Economía & Energía, Shell se consolidó como la tercera bandera con mayor participación en la venta de gasoil del país, con cerca del 13% del mercado y la segunda en naftas con el 21%.
La multinacional angloholandesa, de todas maneras, continuará presente en la Argentina mediante sus operaciones de exploración y producción de petróleo y gas en Vaca Muerta. La venta comprende exclusivamente el negocio de refinación y comercialización, conocido en la industria como downstream.
Raízen, controlada por Shell y el grupo brasileño Cosan, había adquirido estas operaciones en 2018 por US$ 950 millones. La compañía explicó que la salida forma parte de una estrategia para simplificar su estructura y concentrar el capital en mercados considerados prioritarios, en un contexto de extrema fragilidad financiera. Los fondos obtenidos serán destinados a administrar su estructura financiera, en momentos en que atraviesa una reestructuración para reducir una deuda estimada en alrededor de US$ 13.000 millones.

