Las mineras celebraron la aprobación de la Ley de Glaciares
Dicen que la norma despeja ambigüedades que generaban incertidumbre y frenaban inversiones.Caputo dijo que hasta 2035 el sector exportará por US$ 165.000 millones.
Tras 10 horas de debates, con 137 votos a favor, 111 en contra y 3 abstenciones, el Gobierno logró aprobar la modificación a la ley de Glaciares (la 26.639, de 2010), un proyecto impulsado por los gobernadores de las provincias mineras, con grandes reservas de cobre y litio, para ganar flexibilidad en el manejo de las zonas periglaciares y habilitar la explotación de metales en ciertas zonas críticas, lo que antes estaba prohibido.
La norma era esperada por las empresas, que rápidamente salieron a celebrarla como «una señal positiva para el futuro productivo de la Argentina» que permitirá «destrabar inversiones relevantes».
Desde la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) dijeron que «se trata de un avance para incrementar la previsibilidad normativa, indispensable para el desarrollo de una industria estratégica para el país, capaz de crear empleo de calidad, atraer inversiones de largo plazo y dinamizar las economías regionales, al tiempo que impulsa el fortalecimiento de la cadena federal de proveedores mineros».
Karina Milei y Diego Santilli presenciaron la votación de la Ley de Glaciares. Foto Federico Lopez Claro
Según su mirada, la actualización normativa permite establecer criterios más precisos para la identificación y protección efectiva de los glaciares y del ambiente periglacial, y clarificando dónde es posible desarrollar actividades productivas bajo estrictos estándares ambientales, técnicos y de control. «Esto contribuye a despejar ambigüedades que durante años generaron incertidumbre, manteniendo la protección de los recursos hídricos», agregaron en CAEM. La entidad valoró el respaldo político amplio y diverso de la norma.
¿Qué dice la reforma a la Ley de Glaciares?
Las provincias más beneficiadas serán Salta, Jujuy, Catamarca, San Juan y Mendoza.
En sus territorios hay más de 1.500 cuerpos glaciares o periglaciares que están registrados en el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA). Hasta ahora, en esas zonas estaba prohibida la explotación minera.
Pero la reforma establece que solo van a quedar bajo protección estricta aquellas formaciones que demuestren un “aporte hídrico relevante y verificable” a una cuenca.
Y serán las provincias (ya no la Nación) las que deberán elaborar el inventario de los glaciares a ser protegidos. Así, algunas zonas periglaciares que hoy tienen protección podrán ser redefinidas como formaciones que no cumplen una función hídrica relevante.
El IANIGLA deberá actualizar el inventario nacional de glaciares cada cinco años, pero utilizando los datos provistos por cada provincia.
Inversiones en espera
Como la Ley de Glaciares de 2010 nunca terminó de ser reglamentada por completo, había inversiones, principalmente ligadas al cobre, que esperaban una normativa más clara para avanzar. Se estima que son unos US$ 40.000 millones, que podrían generar exportaciones que se podrían quintuplicar en una década.
Según las estimaciones del ministro de Economía Luis Caputo, que este jueves escribió en la red social X celebrando la aprobación del Congreso, sería unos US$ 165.000 millones de despachos al exterior hasta 2035.
Hay «provincias que cambiarán para siempre», cree el funcionario.
Solamente en cobre, los principales proyectos prometen inversiones por casi 40.000 millones de dólares, la mayoría durante los próximos 10 años:
- US$ 18.000 millones de Vicuña (BHP y Lundin), en San Juan.
- US$ 13.300 millones de Glencore, en San Juan y Catamarca.
- US$ 5.250 millones de First Quantum, en Salta.
- US$ 2.700 millones de McEwen Copper, en San Juan.
- US$ 600 millones de San Jorge, en Mendoza.

